gigantismo

El Chinix acusó a mi página de gigantismo. Dice que por eso no la publica en la lista de los webs que ha diseñado. Él la hizo como hace el resto de sus páginas, con el ancho de las ventanas fijo. Posteriormente yo la modifiqué para que el tamaño de sus dos ventanas se mostrara en función del ancho de la ventana en que el usuario abre su navegador (ver http://ecologiayagua.com/ata/).
Este es el estilo que se usa por ejemplo en la wikipedia y en este blog, y me gusta porque en la nuevas computadoras con pantallas anchas y de alta resolución una página de ancho fijo se puede ver muy angosta y la letra no se puede crecer mucho. El resultado es que se dificulta la lectura, aunque se vea más bonito.
Entre los diseñadores de páginas parece existir una rivalidad entre los que prefieren hacerlas usando sólo HTML y los que usan más herramientas que permiten mejorar el diseño gráfico pero pierden compatibilidad y en ocasiones funcionalidad.
Al parecer los del primer grupo prefieren también el software libre y los del segundo no tienen problemas al usar las herramientas de Microsoft u otros para mejorar los gráficos de sus páginas. Los primeros son amantes de Linux y los segundos de Windows o Mac. Además existe una rivalidad entre usuarios de Mac y los de PC que provoca tantas discusiones como la religión, la política o el futbol.
Yo prefiero leer con letra grande, quizás por mi falta de lentes. También prefiero el software libre, quizás sólo para no contribuir con un monopolio, o quizás son los retazos de izquierda que me quedan.

identidad y gusto

Tenemos una necesidad por crearnos una identidad. Constantemente intentamos definirnos y mostramos nuestras conclusiones a los demás. Una de las estrategias más socorridas para hacer esto es identificar nuestro gusto, nos definimos por lo que nos gusta y nos disgusta. Yo soy así, a mi me gusta esto y no lo otro.

¿Qué pasa si el gusto se aprende? Si esto es así al mejorar nuestro gusto, al aprender a disfrutar lo nuevo, atentaremos contra nuestra identidad; y si este aprendizaje se hace hábito podría llegar el momento (¿de madurez?) en el que ya no podremos definirnos por nuestros gustos. ¿Cómo lo haremos entonces?

¿Nos podemos definir con ideas, con obras realizadas, con ideologías, con grupos sociales a los que pertenecemos? ¿Es esto parte de la madurez?

La identidad es el resultado de nuestra preocupación narcisista, de nuestra constante evaluación y comparación social. En nuestra obsesión por nosotros mismos, durante la constante calificación de nuestro proceder, creamos una identidad, un self del que nunca dejaremos de preocuparnos, un hijo interno e irrenunciable, inabortable.

mezclar

¿Cómo pasé de no mezclar a mezclarlo todo? No mezclaba trabajo y alcohol, ya lo hago. No mezclaba ejercicio, café y trabajo; ahora me gusta hacerlo, pero como necesito tomarme toda una tarde en soledad casi no lo hago. He tenido la regla de no mezclar amor y trabajo, pero ahora dudo de ella y la podría omitir.

Además de mezclar, soy flexible en los horarios. Antes no podía llegar tarde, ahora llego a tiempo sólo cuando tengo un compromiso, pero no respeto la hora de entrada a la oficina.

No mezclaba juego y trabajo, creo que por considerarlo muy serio. No mezclaba música y trabajo, café y trabajo, coca y trabajo. Tenía la ilusión de que era algo muy serio lo que hacía, que era una irresponsabilidad mezclarlo con actividades no importantes.

Esa ilusión se va perdiendo en todas nuestras empresas, y eso nos obliga a mezclar: lo poco serio con el juego, drogas, música o ejercicio, para regresarle algo de la emoción perdida.

religión

El día 3 de abril del 2004 escribí­:

Ayer acompañé en un recorrido a mi papá. Él fue como presidente de CANACINTRA para apoyar un proyecto del gobierno del estado que consiste en reducir los trámites para la apertura de empresas en todos los municipios del estado. Las reuniones fueron presididas por el Lic. Heriberto Félix Guerra, secretario de desarrollo económico del gobierno del estado. Al viaje también nos acompañó el Migue mi primo, que está en Culiacán como asesor contable de eyano.

El comentario de mi papá sobre Heriberto, donde mencionó que es muy devoto, (el dijo «mocho») y la compañí­a del Migue me pusieron en contacto nuevamente con la religión. Cuando estoy en la ciudad de México no recuerdo su existencia con frecuencia.

De lo que me acordé fue de una pregunta que me hice hace mucho: ¿Cómo influyen las creencias de una persona religiosa en su vida? Creo recordar que mi papá decía que él nunca había notado diferencia alguna, y yo no pude responder esa pregunta. Creo que de hecho al intentar responderla busqué «religión» en la enciclopedia Encarta y ahí encontré una referencia interesante a Susan Langer. Posteriormente busqué en Amazon su libro «The new key», y ese fue el principio de un largo período de estudio en forma sistemática que tuvo como consecuencia el documento modelo humano.

¿Cómo puedo responder esa pregunta con el modelo humano? Creo que la respuesta es esta: sabemos tan poco sobre el sistema humano y el social que la mejor teoría científica al respecto es tan buena como una religión al utilizarse como guía de la conducta.

Durante la Ilustración creímos que con un poco de tiempo responderíamos todas las preguntas con ciencia, que llegaríamos a conocer las leyes sociales como conocíamos en esa época las leyes de le mecánica (en esa época, las leyes de Newton). Estas falsas creencias se debieron en gran parte a la imposibilidad de distinguir sistemas complejos.

Como resultado, la ciencia que se continuó desarrollando de acuerdo al método iniciado en la Ilustración (el método científico, en el siglo XVIII) nos permitió un gran conocimiento de los sistemas no complejos, lo que a su vez significó un gran avance tecnológico y por lo tanto económico. Sin embargo, la comprensión de los sistemas complejos ha sido básicamente nula…

Volviendo al uso de la religión para conducirnos. Creo que en el desenvolvimiento social no existe diferencia (o alguna que sea notable) entre conducirnos de acuerdo a principios religiosos o hacerlo de acuerdo a otros (excluyendo quizá formas antiguas de creencias como mitología y magia)…

Hoy escribí­:

Durante mucho tiempo me pregunté sobre la diferencia entre los religiosos y los ateos. Me preocupaba que formas tan diferentes de pensar tuvieran pocas consecuencias en la vida diaria. Quizás lo que sucede es que en realidad la pregunta que da en el clavo, la que se relaciona con nuestra efectividad, no es sobre cómo se creó el mundo, sino sobre cómo suceden las cosas, sobre teleología.

Cuestiones en este tema pueden ser resueltas de forma muy similar por religiosos y ateos, esto es, con la noción formativa.

En estos últimos párrafos hago referencia a los conceptos que recién escribí en el ensayo causalidad compleja.