hormigas 5

Vino un técnico a reparar mi teléfono, cuando estaba en el depa me preguntó para qué era el silicón en los contactos, ¿se mete el agua? No, es para evitar que entren las hormigas. Luego reinició la antena y el teléfono volvió a funcionar, me sentí un imbécil por no haberlo hecho, y actualicé mi procedimiento de reparación electrónico: 1. reincia, 2 si no se corrige reinicia más (más equipos, no más veces), 3 si no se corrige reinicia desde Chicoasén, 4. si no se corrige llama al técnico.

Lo electrónico tiene esa propiedad, de reiniciar y funcionar. Lo biológico no se reinicia, siempre parte del estado anterior, siempre usando lo que ya tiene, modificando incrementalmente. Pero hay situaciones confusas. Una mosca que sale del refrigerador parece reiniciar, cuando a Uma Thurman le inyectan testosterona en Pulp Fiction parece reiniciar, así reinicia a los civiles Tomy Lee Jones en Man in Black.

Lo que está sucediendo es que ahora aplicamos metáforas de las computadoras en otros campos, así hablamos casi siempre de la memoria mental como si se pudiera medir en bytes, así nos parece que lo biológico se podría reiniciar. Pero es incorrecto, lo biológico puede despertar, que es diferente a reiniciar (y aquí debemos evitar una metáfora más con el despertar de las computadoras), despertar es pasar de un estado de conciencia a otro.

Los biológicos solo reusamos, así se aprecia incluso en la forma como pensamos, solo lo hacemos usando metáforas de lo que ya entendimos: a lo que se mueve le asignamos vida, a lo que despierta lo vemos reiniciar como computadora, a lo que recordamos lo vemos como bytes, y a las hormigas les damos conciencia, voluntad, perversidad, ilusiones.

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