Necesito lentes

Hace un par de días mi hermana me insistió que debería probarme sus lentes. No lo querí­a hacer porque se que una vez que los aprecie no los voy a dejar. Así nos pasa con todas las cosas buenas, si no las conocemos no las extrañamos pero cuando lo hacemos no podemos vivir sin ellas. Me refiero por ejemplo a los zapatos, el papel higiénico, el corte de pelo, los cepillos de dientes, y por supuesto los lentes.

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