“Durante los hospitalarios domingos en el jardín de su casa, Daniel Cossío Villegas prevenía contra lo que él llamaba el sospechosismo, es decir, la tendencia a desconfiar, dudar, recelar de todo”. Carlos Fuentes
He leído sobre escepticismo y creo que he conseguido formar criterios que me previenen para no creer cualquier cosa que se dice. Existen muchas organizaciones que tratan el escepticismo y fomentan una forma crítica para analizar verdades proclamadas, por ejemplo en SCI y Council for secular humanism. Pero no he leído sobre la duda sistemática de la autoridad, el llamado “sospechosismo” mexicano. Y al parecer ese tipo de sospechas es una moda por la que navegan los jóvenes mexicanos.
Por ejemplo mi amigo R. Cree en los mensajes de Harold “Hal” Turner, a quien en wikipedia lo relacionan con grupos de supremacía aria y antisemitas. Tiene su blog en turnerradionetwork. A R. le gusta el video donde anuncia el envío de Ameros a China: Ameros
Existe también la doctrina del shock, ver el video doctrina del shock. Un creyente de esta doctrina posteo en mamaestaballorando:
Vamos gente, mientras Uds. siguen histéricos con sus tapabocas y pendiente de los 7 muertos que se registran al día por una enfermedad que tiene cura el senado está dándose vuelo aprobando reformas que nos quitan garantías, libertades, que nos hacen parecernos más a la vida precaria que llevan los gringos…
El único virus que mata a cientos de miles al día y se encuentra en todo el mundo es la IGNORANCIA.
Este tipo de creencias nos proponen la postura oficial simplificada y una alternativa antagónica tanto o aún más simple que es espectacular y actual.
Mi crítica para éstas es sobre su simplicidad: La sociedad es el fenómeno más complejo que existe, se compone de la interacción de millones de los seres más complejos que han evolucionado. Hasta la fecha todos los que han intentado explicarla y predecir su comportamiento han fracasado notablemente. Ahora sabemos que no se puede explicar con un simple modelo arcaico que habla de buenos y malos, poderosos y débiles
Gracias a la simplicidad de los argumentos sospechosistas es muy fácil obtener entendimiento y la satisfacción de saber con ellos, solo lees dos párrafos y ves el video en youtube y ya entendiste, en solo 5 minutos. Y también entrega otras satisfacciones: vamos gente, mientras ustedes (yo no, yo soy diferente) siguen histéricos con sus tapabocas (se ven tan idiotas, pobrecillos) y pendientes de los 7 muertos que se registran al día (¿cómo se dejan llevar por tan pequeños números?, ¿no tienen idea de los que mueren por sida, por la violencia que el gobierno permite y promueve?) por una enfermedad que tiene cura (ah, ¿no lo sabían verdad? Claro, es que yo soy original y diferente, yo se, lo vi en youtube) el senado está dándose vuelo aprobando reformas que nos quitan garantías (¿no sabían que nosotros debemos estar al pendiente del senado si no se aloca y hace lo que quiere?), libertades, que nos hacen parecernos más a la vida precaria (pobrecillos millonarios primermundistas) que llevan los gringos… (¿o acaso amas a los gringos?). Es la satisfacción del individualismo: ser original, diferenciarse del grupo grande.
La creencia asume que alguien tiene el poder, y que perpetró un gran engaño del que todos menos yo y mi grupo son víctimas. Ese poder implica el control de aspectos sociales de amplio rango, y no creer que alguien puede tener ese poder es ingenuo. Debido a que el que propone esto no aprecia la diferencia entre poder y control, no es capaz de reconocer la ingerencia de la complejidad en su argumento. Y la diferencia es que quien tiene poder puede afectar la vida de muchos, puede influenciar u obligar para que actúen según sus deseos, pero no puede predecir cuál será el resultado de esas acciones.
Otros criterios para reconocer postulados falsos se pueden leer en el documento de Robert Todd “Becoming a critical thinker”, en el libro de Carl Sagan “El mundo y sus demonios”, o en las página de grupos de escépticos y humanistas. Este tipo de criterios se enfocan más en el uso de la ciencia y no tanto en la complejidad y simplicidad del tema como lo hago yo.
Resumiendo, lo que podemos criticar a un argumento es:
- Asumir que alguien tiene el control
- Resumir un fenómeno complejo en forma excesivamente sencilla (simplificar)
- El proponente obtiene satisfacciones con el argumento, le conviene que lo creamos, no es imparcial.
- El argumento es llamativo, es espectacular (afecta a muchos y de forma importante) y es actual.
Los argumentos que pasan esta crítica son lo contrario de llamativos y sencillos, y por eso son poco populares. Si sirve a alguien de consuelo, son más originales.
Quizás lo que conviene aquí es un ejemplo: La influenza.
El sospechosismo recomienda dudar de la autoridad, el argumento es que tal virus no existe o no es un problema real y que se anuncia así solo para dar un shock o simplemente crear distracción. ¿Está siendo escéptico respecto al gobierno? Más bien creo que no fue escéptico al ver el video del shock.
Una visión de la complejidad del tema se puede obtener al leer más de un párrafo de autores imparciales y con antecedentes de tener criterio. Tengo una selección de estos pero el lector crítico tendrá que usar sus propio juicio al evaluarlos:
Jesús Silva-Herzog Márquez habla de la sociedad del riesgo en su artículo “Sobre el riesgo”, sobre la teoría de Ulrich Beck según la cual la era moderna será una de altos riesgos para la sociedad. En “La voz de la autoridad” trata sobre la autoridad de la secretaría de salud en estas emergencias. En “Tras los ojos de un ignorante” se reconoce inexperto en el tema médico pero critica el manejo de números por parte de la autoridad y cuestiona lo extremo de las medidas que se tomaron. En este último parece cambiar en cierta forma la opinión que expresó en “sobre el riesgo”. Como respuesta a este último artículo un médico lector suyo le recomienda el artículo de Julio Frenck en el New York Times elogiando el desempeño de la SSA. Julio Frenck es exsecretario de la Secretaría de Salud, su opinión podría no ser muy imparcial, pero es informada.
En “Cifras epidémicas” Sergio Sarmiento nos hace saber que México solo siguió el procedimiento de la OMS para enfrentar nuevas pandemias. Este procedimiento se creó después de la muerte de alrededor de un millón de personas en Hong Kong a finales de los sesenta. En “Medicamentos” trata el tema de las medicinas de patente y del uso de los antivirales contra la influenza.
En “virus y estigma” José Luis Lezama critica la actuación de Margaret Chat, directora de la OMS, al declarar tan rápidamente el nivel 5 de pandemia. En “de qué se mueren” Diego Petersen Farah habla sobre las deficiencias del sistema de salud mexicano y aventura que fue la causa de la mortalidad de la influenza en México.
Parte del problema parece ser que la comunidad médica espera una pandemia de influenza y hay muchos médicos que se dedican a prevenirla, pero el resto del mundo vive sin preocuparse por ella (ver wikipedia y WHO). Creo que por esta razón se queja Silva Herzog en “tras los ojos de un ignorante” de la forma de comunicar de la SSA: ellos hablaban asumiendo que todo el mundo esperaba la pandemia, tomaron el micrófono para decirnos “el día ha llegado, es hora de aplicar los protocolos para los que nos preparamos”, pero nadie sabíamos de qué hablaban.
La siguiente cita es de wikipedia (http://en.wikipedia.org/wiki/Influenza):
Vaccination against influenza with an influenza vaccine is often recommended for high-risk groups, such as children and the elderly, or in people who have asthma, diabetes, or heart disease. Influenza vaccines can be produced in several ways; the most common method is to grow the virus in fertilized hen eggs. After purification, the virus is inactivated (for example, by treatment with detergent) to produce an inactivated-virus vaccine. Alternatively, the virus can be grown in eggs until it loses virulence and the avirulent virus given as a live vaccine.[23] The effectiveness of these influenza vaccines are variable. Due to the high mutation rate of the virus, a particular influenza vaccine usually confers protection for no more than a few years. Every year, the World Health Organization predicts which strains of the virus are most likely to be circulating in the next year, allowing pharmaceutical companies to develop vaccines that will provide the best immunity against these strains.[102] Vaccines have also been developed to protect poultry from avian influenza. These vaccines can be effective against multiple strains and are used either as part of a preventative strategy, or combined with culling in attempts to eradicate outbreaks.
Aquí se pueden apreciar algunos aspectos de la complejidad del problema: sobre el período de tiempo que es efectiva la vacuna, sobre el tiempo que toma desarrollarla, sobre los recursos limitados que existen para hacerlo, etc.
Creo que después de estudiar esta información se puede tener una mejor perspectiva del problema, y en especial se puede apreciar que no es algo tan sencillo como lo que se puede explicar en un par de párrafos y un video. Con lo que debemos ser escépticos es con ese tipo de información, el que se ofrece intentando ser llamativa y en cápsulas de fácil ingestión.
Mi conclusión es que el problema con el sospechosismo no es lo que describe Carlos Fuentes en la cita de arriba, no se trata de “la tendencia a desconfiar, dudar, recelar de todo”, más bien es la tendencia a creer en conspiraciones, a no desconfiar de ellas. El escepticismo sano (el que nos previene de creer ciegamente teorías simples con alto riesgo de falsedad) consiste en la duda, en desconfiar de cierto tipo de información usando criterio. El mexicano que sospecha (que es víctima de “sospechosismo”) no es que dude de la versión del gobierno, es que no cree en ella; rechaza lo oficial y abraza, cree por acto de fe, en una conspiración. La duda no satisface nuestra necesidad de absolutos, de certeza, en cambio la creencia por fe sí lo hace. El escéptico no satisface su necesidad de certezas, el sospechoso sí, es ese su propósito.
El escéptico es capaz de decir “no se”, el sospochosista no, él sí sabe, cree en la conspiración, está seguro de ella. Ante la pregunta de si fue exagerada la actuación de las autoridades al declarar rápidamente nivel 5 el escéptico dudará, tendrá que considerar todo o que ha leído y lo que posiblemente desconoce, su respuesta más probable será “no se”. El sospochosista no tiene duda al respecto, el poderoso ordenó esa situación para seguir tomando ventaja del resto.