pirata
atahualpeño on nov 5th 2008
Caí en la piratería. El sábado estábamos escuchando música Rubén, el Niñón y yo, y veíamos en la televisión silenciada “Kill Bill 2”, en el canal 7. Comenté que quizás habían cortado la película, porque sospecho que frecuentemente lo hacen y una escena me pareció fuera de lugar, pero Rubén respondió acertadamente que era una de las estrategias de Tarantino: intercalar escenas de tiempo pasado para realzar la importancia del presente, para darle historia al momento.
Cuando Beatrix está en casa de Bill y después de dormir a su niña se quedan solos, ella recuerda el momento en que supo que estaba embarazada. Al verla en silencio la escena me pareció del volumen 1, pero luego entendí mi error.
Este comentario llevó a Rubén a preguntar por la película de una mujer con pierna de palo, le dije que la tenía en versión pirata, un regalo del Gil. Se la llevó y pensé que me había quedado sin películas ilícitas.
El día siguiente fui con Oscar al Norteño. Al llegar estacioné mi carro cerca de una cochera desde donde una señora me dijo: ¿eres el de los cds?, no señora, ah, es que me dijeron que venía en un tsuru negro, no soy yo (y este no es un tsuru, pensé). Si lo ves le dices que venga por favor.
Después de esto me senté en una de las mesas del restaurante, y mientras esperaba a Oscar me ofrecieron dvd’s piratas. -¿tu traes un Tsuru?- No, vengo en moto. A dos por cien, son clones. Ya no le dije que fuera con la señora, no usaba tsuru, pero la historia me provocó comprarle dos por cien.
Hoy me arrepentí de esa compra y tiré uno que se veía pero no tenía sonido, solo podía verlo en a televisión silenciada escuchando música, y sus escenas no tenían la historia necesaria para apreciarlas en silencio.
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