atahualpeño on dic 24th 2006
El Chinix acusó a mi página de gigantismo. Dice que por eso no la publica en la lista de los webs que ha diseñado. Él la hizo como hace el resto de sus páginas, con el ancho de las ventanas fijo. Posteriormente yo la modifiqué para que el tamaño de sus dos ventanas se mostrara en función del ancho de la ventana en que el usuario abre su navegador (ver http://arturotapia.com).
Este es el estilo que se usa por ejemplo en la wikipedia y en este blog, y me gusta porque en la nuevas computadoras con pantallas anchas y de alta resolución una página de ancho fijo se puede ver muy angosta y la letra no se puede crecer mucho. El resultado es que se dificulta la lectura, aunque se vea más bonito.
Entre los diseñadores de páginas parece existir una rivalidad entre los que prefieren hacerlas usando sólo HTML y los que usan más herramientas que permiten mejorar el diseño gráfico pero pierden compatibilidad y en ocasiones funcionalidad.
Al parecer los del primer grupo prefieren también el software libre y los del segundo no tienen problemas al usar las herramientas de Microsoft u otros para mejorar los gráficos de sus páginas. Los primeros son amantes de Linux y los segundos de Windows o Mac. Además existe una rivalidad entre usuarios de Mac y los de PC que provoca tantas discusiones como la religión, la polÃÂtica o el futbol.
Yo prefiero leer con letra grande, quizás por mi falta de lentes. También prefiero el software libre, quizás sólo para no contribuir con un monopolio, o quizás son los retazos de izquierda que me quedan.
Filed in De Diario | No responses yet
atahualpeño on dic 21st 2006
Tenemos una necesidad por crearnos una identidad. Constantemente intentamos definirnos y mostramos nuestras conclusiones a los demás. Una de las estrategias más socorridas para hacer esto es identificar nuestro gusto, nos definimos por lo que nos gusta y nos disgusta. Yo soy asÃÂÂÂ, a mi me gusta esto y no lo otro.
¿Qué pasa si el gusto se aprende? Si esto es asàal mejorar nuestro gusto, al aprender a disfrutar lo nuevo, atentaremos contra nuestra identidad; y si este aprendizaje se hace hábito podrá llegar el momento (¿de madurez?) en el que ya no podremos definirnos por nuestros gustos. ¿Cómo lo haremos entonces?
¿Nos podemos definir con ideas, con obras realizadas, con ideologÃÂas, con grupos sociales a los que pertenecemos? ¿Es esto parte de la madurez?
La identidad es el resultado de nuestra preocupación narcisista, de nuestra constante evaluación y comparación social. En nuestra obsesión por nosotros mismos, durante la constante calificación de nuestro proceder, creamos una identidad, un self del que nunca dejaremos de preocuparnos, un hijo interno e irrenunciable, inabortable.
Filed in De Diario | No responses yet
atahualpeño on dic 19th 2006
¿Cómo pasé de no mezclar a mezclarlo todo? No mezclaba trabajo y alcohol, ya lo hago. No mezclaba ejercicio, café y trabajo; ahora me gusta hacerlo, pero como necesito tomarme toda una tarde en soledad casi no lo hago. He tenido la regla de no mezclar amor y trabajo, pero ahora dudo de ella y la podrÃÂÂÂa omitir.
Además de mezclar, soy flexible en los horarios. Antes no podÃÂÂÂa llegar tarde, ahora llego a tiempo sólo cuando tengo un compromiso, pero no respeto la hora de entrada a la oficina.
No mezclaba juego y trabajo, creo que por considerarlo muy serio. No mezclaba música y trabajo, café y trabajo, coca y trabajo. TenÃÂÂÂa la ilusión de que era algo muy serio lo que hacÃÂÂÂa, que era una irresponsabilidad mezclarlo con actividades no importantes.
Esa ilusión se va perdiendo en todas nuestras empresas, y eso nos obliga a mezclar: lo poco serio con el juego, drogas, música o ejercicio, para regresarle algo de la emoción perdida.
Filed in De Diario | 2 responses so far